Después de un proceso de cambios fuertes, puedo decir que solo eran el comienzo a lo que venía para mi. Llamaré "vida" a todo lo que estoy sintiendo, a lo difícil que se hace imaginarme viviendo sin tener a cierta persona en mi. Quiero que pase todo lo que tenga que pasar, quiero que las cosas sean buenas para los dos, sobre todo para él. Es apresurado tal vez o un poco infantil decirlo, pero si fuera necesario daría mi vida por verlo sonreír, por verlo feliz. He pasado de lo negro a lo blanco y amo el otro lado de la moneda, amo el cambio de mi vida, lo amo a él, quisiera poder despertar y verlo cada mañana que me queda de vida. He descubierto lo insignificante que se vuelve el primer hombre de tu vida, y lo importante que es querer que éste sea el último y el único. Obviaré las condiciones, no me importan, sólo me importa él, y no quiero volver a dañarlo, porque cuando dije esas cosas, sentí que todo lo amargo del mundo se metía en mi garganta, cuántas veces podrá perdonarme... sentí que de verdad lo dañé, y no es eso lo que quiero, nunca lo querré.
Esta "vida" me gusta más ,sentirlo como lo siento, me hace estar "viva dentro de mi vida".